Anda deja que te desabroche un botón, que se come con piel la manzana prohibida. Y tal vez no tengamos más noches, y tal vez no seas tú, la mujer de mi vida.
El tiempo es un microbús que sólo cruza una vez esta breve y absurda comedia; y yo no soy Mickey Rourke, ni tú Kim Basinguer, ni tengo nueve semanas y media. La buena reputación es conveniente dejarla caer a los pies de la cama. Hoy tienes una ocasión de demostrar que eres una mujer además de una dama.