The moment I wake up, before I put on my make up I say a little prayer for you. While combing my hair now, and wondering what dress to wear now, I say a little prayer for you. I run for the bus dear, while riding it I think of us dear and I say a little prayer for you. At work I just take time and all through my coffee break time, I say a little prayer for you
Esta vez seguro que hago mía tu respuesta. Fuiste la primera en hacer cosas como estas. Me has hecho sentir realmente mal y supongo que yo te hice sentir igual. No me das tiempo para recorrer el laberinto de tu vanidad. Casi pordriamos llevarnos bien como si fuera una necesidad. En el momento justo en que te abris, como a proposito no quiero entrar y cuando me abro yo te comportás horrible.
Que sera, que sera sera lo que dios disponga para mí, para vos, por los dos;
que el cielo nos corresponda.
Que sera, que sera sera lo que dios disponga para mí, para vos, por los dos;
que el cielo nos corresponda.
Después que te vi la otra noche, después de que te vi bailar, me acoste pensando en tus ojos. Soñe lo más bello que pude soñar. Nos vimos solo un par de veces y entraste en mis sueños igual. No sé lo que pienses de esto, yo siento que comienzo a enamorarme de ti. Me endulzas cuando hablas, me muero si te hago reír; Es así. Tu modo me mata, te quiero invitar a salir.
Me levanto temprano, moribundo. Perezoso resucito, bienvenido al mundo. Con noticias asesinas me tomo el desayuno. Camino del trabajo en el metro, aburrido vigilo las caras de los viajeros
compañeros en la rutina y en los bostezos. Y en el asiento de en frente, un rostro de repente claro
ilumina el vagon. En sus gestos trae recuerdos de otros paisajes, otros tiempos en los que una suerte mejor me conocio.
No me atrevo a decir nada, no estoy seguro, aunque esos ojos sin duda son los suyos, mas cargados de nostalgia, quizas mas oscuros. Pero creo que eres tu, y estas casi igual, tan hermosa como entonces, quizas mas. Sigues pareciendo la chica mas triste de la ciudad. ¿Cuanto tiempo ha pasado desde los primeros errores? ¿Del interrogante en tu mirada? La ciudad gritaba y maldecia nuestros nombres, jovenes promesas; no teniamos nada. Dejando en los portales los ecos de tus susurros, buscando cualquier rincon sin luz. Agarrate de mi mano, que tengo miedo del futuro, y detras de cada huida estabas tu.
En las noches vacias en que regreso, solo y malherido, todavia me arrepiento de haberte arrojado tan lejos de mi cuerpo. Y ahora que te encuentro, veo que aun arde la llama que encendiste, nunca es tarde para nacer de nuevo, para amarte. Debo decirte algo antes de que te bajes de este sucio vagon y quede muerto; mirarte a los ojos y tal vez recordarte que antes de rendirnos, fuimos eternos.
Me levanto decidido y me acerco a ti, y algo en mi pecho se tensa, se rompe. ¿Como estas? Cuanto tiempo, ¿Te acuerdas de mi? y una sonrisa timida responde; Perdone, pero creo que se ha equivocado. Disculpe señorita, me recuerda tanto a una mujer que conoci hace ya algunos años.
Mas viejo y mas cansado vuelvo a mi asiento, aburrido vigilo las caras de los viajeros; compañeros en la rutina y en los bostezos ...
compañeros en la rutina y en los bostezos. Y en el asiento de en frente, un rostro de repente claro
ilumina el vagon. En sus gestos trae recuerdos de otros paisajes, otros tiempos en los que una suerte mejor me conocio.
No me atrevo a decir nada, no estoy seguro, aunque esos ojos sin duda son los suyos, mas cargados de nostalgia, quizas mas oscuros. Pero creo que eres tu, y estas casi igual, tan hermosa como entonces, quizas mas. Sigues pareciendo la chica mas triste de la ciudad. ¿Cuanto tiempo ha pasado desde los primeros errores? ¿Del interrogante en tu mirada? La ciudad gritaba y maldecia nuestros nombres, jovenes promesas; no teniamos nada. Dejando en los portales los ecos de tus susurros, buscando cualquier rincon sin luz. Agarrate de mi mano, que tengo miedo del futuro, y detras de cada huida estabas tu.
En las noches vacias en que regreso, solo y malherido, todavia me arrepiento de haberte arrojado tan lejos de mi cuerpo. Y ahora que te encuentro, veo que aun arde la llama que encendiste, nunca es tarde para nacer de nuevo, para amarte. Debo decirte algo antes de que te bajes de este sucio vagon y quede muerto; mirarte a los ojos y tal vez recordarte que antes de rendirnos, fuimos eternos.
Me levanto decidido y me acerco a ti, y algo en mi pecho se tensa, se rompe. ¿Como estas? Cuanto tiempo, ¿Te acuerdas de mi? y una sonrisa timida responde; Perdone, pero creo que se ha equivocado. Disculpe señorita, me recuerda tanto a una mujer que conoci hace ya algunos años.
Mas viejo y mas cansado vuelvo a mi asiento, aburrido vigilo las caras de los viajeros; compañeros en la rutina y en los bostezos ...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)














