Quiso el destino que ya no hiciera mas frío,
y sin coches y sin ruido, sigo hablándote al oído.
Y el diablo se contenta con que dudes un instante.
Vos y yo, nuestras miserias y esta noche por delante amor ...
¿Quién sabe?
y sin coches y sin ruido, sigo hablándote al oído.
Y el diablo se contenta con que dudes un instante.
Vos y yo, nuestras miserias y esta noche por delante amor ...
¿Quién sabe?
