Cuéntame que harás después que estrenes su cuerpo, cuando muera tu traviesa curiosidad, cuando memorices todos sus recobecos y decidas otra vez regresar, ya no estaré aquí en el mismo lugar . Si no tiene más que un par de dedos y descubres que no se lava bien los dientes, si te quita los pocos centavos que tienes, y luego te deja solo, tal como quiere.
Toda escoba nueva siempre barre bien, luego vas a ver desgastadas las cerdas, cuando las arrugas le corten la piel y la celulitis invada sus piernas. Volverás desde tu infierno, con el rabo entre los cuernos, implorando una vez más, pero para ese entonces yo estaré un millón de noches, lejos de esta enorme ciudad, lejos de ti.
Sé que volverás el día en que ella te haga trizas, sin almohadas para llorar, pero si te has decidido y no quieres mas conmigo, nada ahora puede importar. Si te vas, y me cambias por esa bruja, pedazo de cuero, no vuelvas nunca más, que no estaré aquí.